1 de cada 10 chilenos confiesa que es probable que maneje bajo los efectos del alcohol tras actividades de verano

● En paralelo, un 49% percibe que la fiscalización vehicular aumenta durante el verano. Porcentaje que disminuye un 5% en comparación al verano 2024 y un 10% respecto a 2023.

● Por otro lado, un 64% considera que las medidas de control para prevenir el consumo en menores se relajan durante este periodo.

La temporada de verano trae consigo un aumento en las actividades sociales, como reuniones en la playa, asados al aire libre, paseos en campings y encuentros con amigos, muchas de las cuales incluyen consumo de alcohol. El estudio “Caracterización al consumo de alcohol en verano”, realizado por la Asociación Pro Consumo Responsable de Bebidas Espirituosas (Aprocor) y Cadem, revela preocupantes hallazgos sobre las actitudes irresponsables tras beber en estas ocasiones.

Una de las conclusiones más relevantes se refiere a la posibilidad de tomar el volante luego de consumir bebidas con alcohol en alguna de las actividades veraniegas. Un 7% de los encuestados confiesa que es “algo probable” o “muy probable” que maneje ebrio posterior a sus encuentros estivales.

Una cifra preocupante considerando que el 70% señala que seguramente participará de actividades que incluyan consumo de alcohol, especialmente entre jóvenes de 18 a 34 años. No obstante, el compromiso con la seguridad parece consolidarse, ya que un 93% asegura que es poco o nada probable que conduzca tras beber este tipo de bebidas.

En cuanto a la fiscalización, se evidencia una relajación sostenida en los últimos años, los conductores ven poco probable el ser controlados sin beben durante estas fechas. La percepción de un eventual control vehicular ha perdido 10 puntos porcentuales en dos años. Para enero de 2023, un 64% de las preferencias indicaban que la fiscalización aumentaba durante la época estival, cifra que disminuyó a un 56% en 2024 y a 48% en 2025.